
Como su nombre indica, este extenso arenal tiene cabida para los cientos de veraneantes y amantes del surf que la visitan todos los veranos.
La playa tiene en su extremo sur un interesante yacimiento prehistórico con varios senderos de huellas de dinosaurios marcados en la roca.
En el extremo norte, dentro del recinto del Hotel de las Escarpas, encontramos una de las piscinas de agua salada más grandes de toda Europa.
Las grandes dimensiones de esta playa y su fuerte oleaje la han convertido en una de las playas elegidas para la celebración de competiciones de surf y bodyboard.
