
La playa de la Duquesa es la última playa de Cascais antes del espigón de cemento que separa esta localidad de Estoril.
Junto a ella se encuentra el emblemático Palacete de los Duques de Palmela, testigo de épocas anteriores cuando Cascais era residencia de los reyes y destino habitual de la aristocracia.
La playa de la Duquesa dispone de accesos con pasarelas, duchas, papeleras y vigilancia. En las proximidades a la playa hay bares, discotecas y restaurantes. El parking está regulado mediante parquímetros.