
El Castillo de Silves, o Castelo de Silves, con su característico color rojo, es el monumento más importante de esta ciudad de marcada herencia árabe. Está considerado monumento nacional y es el castillo mejor conservado de todo el ALgarve.
Silves fue un punto estratégico durante la ocupación musulmana y llegó a convertirse en una ciudad muy importante del Algarve durante esta época. Su fortaleza fue construída por los Almorávides en el siglo XI a partir de las ruinas de una fortaleza anterior.
El castillo está protegido por 11 torres y desde lo alto de sus almenas se puede disfrutar de unas vistas espectaculares de los alrededores de la ciudad. Dentro de sus murallas se conservas restos de antiguas construcciones árabes como la Cisterna da Moura o la Cisterna dos Cães, un pozo de 60 metros de profundidad.
