La pequeña elevación donde se encuentra el castillo de Arade separa dos playas; la playa de Angrinha y la playa Grande. Se dice que en un tiempo pasado ayudaba junto con el fuerte de Santa Catalina en Portimao en la defensa del estuario del rio y que a inicios del siglo XX este castillo era de propiedad privada. El poeta Joaquim José Coelho promovió las obras de adaptación como residencia que le dieron la fachada que vemos hoy.
Actualmente el castillo de Arade se encuentra bien preservado con un amplio jardin de propiedad de la familia Pereira Coutinho que lo compró a finales del año 1990, llegando a ser clasificado por el Instituto Portugués de Patrimonio Arquitectónico (IPPAR) desde el año 1975.